Entrevista

Como nuestra investigación es más de corte histórico judicial, no hemos tenido la necesidad de realizar una entrevista, sin embargo hemos platicado con unos trabajadores de la UNAM quienes nos explicaron las inconformidades que viven en su trabajo.

Trabajador: Ahora se están perdiendo muchos libros porque no hay suficiente seguridad y no podemos nosotros andar atrás de todas las personas. Desde hace años que hemos metido solicitudes para comprar libros nuevos que se han perdido pero nadie hace caso. Es un problema institucional.

Entrevistador: Claro, pero ¿cómo salen los libros si hay detectores en la entrada? Suenan hasta con las computadoras de la mochilas.

T: Pues es que también muchos compañeros son bien problemáticos y se han robado muchos libros del acervo. Por ejemplo, cuando murió Leopoldo Zea, donó toda su biblioteca a la universidad, y muchos compañeros comenzaron a vender sus libros, mismitos que se robaban. Todo porque estaban autografiados por otros grandes escritores. Había uno que estaba firmado por Onetti, y se lo había dedicado a Zea, imagínese usted en cuánto lo vendieron. Y no me va a creer pero se lo vendieron a un profesor de la Facultad.

E: Acaso nadie les dice nada o cómo es que pueden sacar libros sin que pase nada.

T: Pues es que muchos de estos libros salen para repararse, o se desactivan los detectores. Hay formas, siempre hay formas para hacer maldades.

E: Eso que ni qué. Pues muchísimas gracias, y disculpe las molestias.


T: No hay de qué, mijo.  

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